domingo, 16 de noviembre de 2025

Casa Vermuts Padró

Para terminar nuestro fin de semana en el Baix Camp hemos escogido visitar la Casa Vermuts Padró en el pueblo de Brafim. La visita guiada con degustación cuesta 22€, puede parecer un poco cara pero realmente vale mucho la pena.
La visita comienza con una copa de vino blanco de bienvenida en el patio de la casa Cal Garriga, en el centro del pueblo a pocos metros de la iglesia. Tenemos la suerte de que la persona que nos hace la visita no es simplemente un guía turístico, es el sommelier que luego nos hará la cata de la gama completa de vermouths... ¡Ocho vermuts diferentes!
A lo largo de la visita nos va explicando las complejidades de elaborar el vermut, partiendo del vino blanco, la mistela y las diferentes especias que se infusionan, en particular la más imprescindible de todas: la Artemisa Absenthium.
La cata resulta el colofón perfecto de la visita, empieza por la gama Myrrha, la básica de tres vermuts, para luego pasar a la gama Padró & Co mucho más compleja y que consta de cinco vermuts diferentes. Durante la cata no solo va explicando las características de cada vermut, también nos va comentando posibilidades de maridaje y diferentes formas y momentos de tomarlo. Al salir no podemos por menos de pasar por la tienda y comprar alguno de los vermuts que más nos han gustado.
Portal de entrada a Cal Garriga.
Empezamos la visita.
Copa de bienvenida en el patio interior.
Camión original de época.
Barricas para enranciar el vino.
También en damajuanas para asolearlo.
Almacén de especias.
Exposición de especias.
Muchas especias diferentes.
La especia principal: "Artemisa Absinthium".
Sala de infusiones.
Fudres de envejecimiento de la mistela.
Barricas centenarias de envejecimiento del vermut.
Tinajas de arcilla para aportar mineralidad.
Una de las estancias de Cal Garriga.
Con parte del mobiliario original.
Empieza la cata en el antiguo comedor.
Catamos la gama completa... ¡ocho vermuts!
Ambiente muy animado al final de la cata.
Decoración del techo del comedor.
Detalle de uno de los medallones del comedor.
Otro de los medallones del comedor.
Antiguo molino de aceite en la tienda.
Foto de grupo al finalizar la visita.