jueves, 28 de marzo de 2024

Románico Palentino (IV) Aguilar de Campoo, el románico del Pisuerga

Tras visitar la Villa romana La Olmeda nos desplazamos a la zona norte de la província, a Aguilar de Campoo, ya tocando a Cantabria. Dormimos en el Camping Monte Royal que está al lado del embalse de Aguilar a pocos kilómetros del pueblo, el lugar es muy tranquilo y más en esta época del año en que apenas hay gente. La previsión del tiempo no es nada halagüeña para el día siguiente, y se pasa toda la noche lloviendo y con bastante viento.
Tal y como estaba previsto, el día se levanta frío, con viento y amenaza de lluvia. Luego nos enteraremos que son los primeros coletazos de la borrasca Nelson, que nos acompañará el resto de días de nuestras vacaciones. Con esta perspectiva decidimos hacer una visita rápida a Aguilar de Campoo y dedicarnos a ver las iglesias que tenemos en la lista ¡al menos estaremos a cubierto!
Muralla medieval de Aguilar de Campoo.
Puente sobre el río Pisuerga.
Puerta de San Roque.
Puerta del Portazgo.
Puerta del palacio de los Villatorre.
Iglesia de San Miguel Arcangel(S.XIII-XVIII).
Fachada principal.
El ábside.
Palacio de los Marqueses de Aguilar.
Soportales de la Plaza España.

Monasterio de Santa Maria la Real (S.XII-XVIII) Aguilar de Campoo

El monasterio de Santa María la Real es una antigua abadía de la orden Premonstratense, de sus épocas iniciales quedan la iglesia, el claustro inferior con la sala capitular, así como algunas otras dependencias, el resto del edificio corresponde a las ampliaciones posteriores hasta el S.XVIII.
Con la llegada de las desamortizaciónes de Mendizabal en el 1835 y 1836, el monasterio es abandonado y, poco a poco, va cayendo en la ruina total. En 1871 la mayor parte de los capiteles del claustro y la iglesia son llevados al Museo Arqueológico Nacional en Madrid. Unamuno quedó tan impresionado por el estado de abandono en que se encontraba el monasterio que, en su obra Andanzas y visiones españolas (una recopilación de artículos de sus viajes publicado en 1922), escribió:
¡Las ruinas de Santa María la Real, convento que fue de premostratenses! ¡Ruinas! Ruinas en que anidan golloríos y gorriones, piando alegría de vivir fuera de la historia, [...] Y las ruinas siguen arruinándose. Faltan capiteles que han sido llevados al Museo Arqueológico de Madrid. Es la tala de la ciencia. ¿Ciencia? Y del mismo modo va yendo España toda al museo. Y un museo es el más terrible de los cementerios, porque no se le deja en paz al pobre muerto [...] Y hasta una ruina puede ser una esperanza.
Aunque fue declarado Monumento Nacional en 1914, los trabajos de desescombro y restauración no se iniciaron hasta 1955, finalizando en 1984. En la actualidad acoge un Instituto de Educación Secundaria, la Escuela de Idiomas, la UNED, así como la sede de la Fundación Santa María la Real - Centro de Estudios del Románico.
Los espacios visitables son la capilla del abad (punto de recepción de los visitantes), el nivel inferior del claustro con la sala capitular, la sacristía y la iglesia. El claustro está estructurado con grupos de tres arcos de medio punto, soportados por columnas dobles y abrazados por arcos ligeramente apuntados, aquí se han recolocado los pocos capiteles que se han podido recuperar, con decoración vegetal, de animales fantásticos o reales entre enredaderas. La sala capitular está bastante bien conservada con unas bonitas bóvedas de crucería soportadas por columnas cuadradas con columnas adosadas.
La entrada al monasterio.
Gran plaza en la entrada.
Aguas subterráneas canalizadas bajo el monasterio.
Capilla del abad, ahora recepción del visitante.
Entrada a la sala capitular (S.XIII).
Interior de la sala capitular, típicamente cisterciense.
Galerías del claustro (S.XIII).
Interior del claustro con el piso superior (S.XVIII).
Decoración vegetal.
Leones y enredaderas.
Grifos y ábaco con entrelazado.
Decoración vegetal.
Antes de pasar a la iglesia, en la sacristía, se pueden ver reproducciones de algunos de los capiteles que se encuentran en MAN de Madrid, a pesar de ser reproducciones vale mucho la pena dedicarles un buen rato.
La iglesia resulta majestuosa por sus dimensiones y amplitud. Es de planta basilical con tres naves de cuatro tramos más el transepto, están cubiertas por bóvedas de crucería soportadas por recios pilares cruciformes con semicolumnas adosadas. En el muro sur resulta bien visible la inclinación del mismo, provocado por las aguas subterráneas que finalmente fueron canalizadas, como se puede ver en el patio de entrada al monasterio. En el ábside central se proyecta un audiovisual (video-mapping para los modernos) en el ábside central en el que se explica la historia, auge y posterior decadencia del monasterio.
Capitel del Cristo Triunfante.
Obreros de un construcción llevando argamasa.
Las Tres Marías ante el sepulcro de Jesús.
La Duda de Santo Tomás en el mismo capitel.
El Rey David a caballo o un caballero victorioso.
Cristo en Majestad entre los apóstoles.
El ábside central de la iglesia.
Vídeo proyectado sobre el ábside.
Nave lateral, el muro está desplomado por efecto del agua.
Varios sepulcros en la otra nave lateral.

Ermita de Santa Cecilia (S.XII-XIII) Aguilar de Campoo

La iglesia de Santa Cecilia, situada a los pies del castillo de Aguilar, es una antigua iglesia edificada entre los siglos XII-XIII y posteriormente "degradada" a ermita. Ya desde el mismo Aguilar llama la atención su esbelto campanario de tres cuerpos, con arcos de medio punto con dos arquivoltas, simples en el segundo piso y dobles en el tercero, sus capiteles están decorados principalmente con motivos vegetales y algunos con arpías. La portada de acceso a la iglesia es un cuerpo avanzado sobre el muro con un pequeño tejadillo con canecillos simples. El arco consta de cuatro arquivoltas, ligeramente apuntadas, con columnas de fuste liso y capiteles con decoración vegetal. No podemos dedicar mucho rato al exterior ya que continúa lloviendo, y lloviendo...
El interior de la iglesia es de planta basilical con tres naves de tres tramos, separadas por arcos ligeramente apuntados y soportados por pilares rectangulares con columnas adosadas en el intradós, los capiteles de las cuales tienen decoración vegetal muy sencilla en su mayoría. Las tres naves están cubierta por un tejado de madera a dos aguas. Alrededor de los siglos XVI-XVII se reformó substituyendo el ábside original, que se derrumbó, por el cuadrado con bóveda de crucería ligeramente apuntada que se ve en la actualidad.
Ermita de Santa Cecilia.
Bajo el Castillo de Aguilar.
Portada de entrada en la fachada sur.
Detalle del campanario de tres cuerpos.
La nave central.
Detalle del ábside cuadrado.
Un caballero lucha contra un animal en el arco del presbiterio.
Capitel con acantos, piñas y arpías en el arco del ábside.
En el primer arco de la nave del lado del presbiterio hay un capitel que resulta particularmente interesante, aunque su factura sea relativamente tosca. En él se representan tres escenas, dos las cuales son pasajes bíblicos, mientra la otra no lo es... o cuando menos no logramos identificarla como tal. En un lateral se representa la venta de José por parte de sus hermanos a Potifar, capitán de la guardia del Faraón. En el centro se representa una lucha entre dos soldados, ataviados con cotas de malla y cascos. En el otro lateral se representa el sacrificio de Isaac, donde se ve a Abraham, cuchillo en mano, llevando con la otra a su hijo Isaac, en la esquina superior izquierda aparece un ángel que lo detiene en el último momento.
Pero sin duda alguna la gran estrella de esta pequeña iglesia es el capitel situado en el lado del evangelio del arco del presbiterio. En este capitel se representa de forma magistral la escena de la Matanza de los Santos Inocentes. Cinco guerreros ataviados con cotas de malla ejecutan los infantes bajo la atenta mirada del rey Herodes, quien también colabora de forma indiferente en el asesinato de un de ellos. En un segundo plano cuatro mujeres asisten horrorizadas a la matanza llevándose las manos a la cara. Los volúmenes de las figuras así como el detalle de todas ellas, en especial las cotas de malla de los guerreros, bajo las cuales asoman los pliegues de sus mantos, son excepcionales. En conjunto este capitel transmite una sensación de violencia y horror muy lograda.

Iglesia de los Santos Justo y Pastor (S.X-XII) Olleros de Pisuerga

Abandonamos Aguilar y nos dirigimos a Olleros del Pisuerga para visitar la iglesia rupestre de los Santos Justo y Pastor. Esta curiosa iglesia tiene su origen en un pequeño eremitorio excavado en la roca en torno al S.X-XI, posteriormente se amplió hasta conformar la estructura actual que, lógicamente, no sigue la orientación canónica este-oeste, sino la norte-sur marcada por la roca en la que está excavada.
El interior de la iglesia es de dos naves de tres cuerpos totalmente irregulares y rematados por sendos ábsides, todo excavado en la roca arenisca. Las dos naves simulan tener bóvedas ligeramente apuntadas, en las cuales incluso se labraron los arcos fajones. De las cuatro pilastras que separan las dos naves, solo la de debajo del coro a los pies de la iglesia es original. Las otras tres columnas se sustituyeron en el S.XVII, como también fueron talladas con la misma roca arenisca del templo presentan el mismo veteado de colores que el resto del mismo, muy bien resaltado por la iluminación instalada. A la derecha del ábside de la primera nave se accede a la sacristía, al fondo de la cual se encuentra el pequeño eremitorio original.
Torre campanario (S.XVIII) 100 metros antes de la iglesia.
Entrada de la iglesia rupestre con una pequeña espadaña.
Necrópolis medieval al lado de la entrada.
Interior de la iglesia, toda excavado en la roca.
Retablo plateresco del altar mayor.
Sacristía y el eremitorio original (S.X) al fondo.
Ábside lateral con un Cristo crucificado (S.XVII).
Colores de la piedra arenisca.
Columna del coro con decoración lobulada muy simple.
Tumba antropomórfica en una capilla lateral.
Gran pila bautismal en otra capilla.
Losas móviles para enterramientos.

Santa Maria de Mave (S.XIII) Mave

Nuestra siguiente parada del día es la iglesia de Santa Maria de Mave. Esta iglesia corresponde al monasterio benedictino del mismo nombre cuyas dependencias son ahora el Hotel el Convento de Mave, todo el conjunto fue edificado entre finales del S.XII y principios del S.XIII. Cuando llegamos, lo que hasta ese momento era una lluvia relativamente aceptable ahora es casi un diluvio, por lo que apenas podemos ver el exterior de la iglesia. La portada de entrada se encuentra situada a los pies de la iglesia en un pequeño patio que no deja apreciarla con mucha perspectiva, está decorada con cuatro arquivoltas con grandes dientes de sierra la interior y la central, las columnas son lisas con capiteles con decoración vegetal.
La estructura de la iglesia es de planta basilical, con tres naves de tres tramos separados por pilares cruciformes con columnas adosadas, que soportan las bóvedas ligeramente apuntadas. El transepto, de la misma altura que la nave central, enlaza los tres ábsides de la cabecera sin rebasar las dimensiones de la nave y en el crucero llama la atención la gran bóveda semiesférica del cimborrio con trompas semiesféricas. La decoración arquitectónica del interior es sumamente austera, de clara influencia cisterciense, y esa misma ausencia de decoración hace resaltar aún más la pureza de las formas. En el transepto hay la lápida sepulcral que corresponde a Íñigo Mendieta, quien fue abad general benedictino de la congregación de Valladolid.
Los ábsides laterales han conservado gran parte de unas pinturas murales añadidas con posterioridad (S.XV-XVI). El arco del ábside central resulta muy llamativo ya que las dovelas van alternando los colores claros y rojizos naturales de las piedras, dándole una reminiscencia árabe. En el muro de los pies de la nave del evangelio se puede ver un inscripción en latín con la fecha de finalización del templo, también se pueden ver diferentes cruces grabadas en las paredes.
Santa María de Mave.
Los ábsides y el cimborrio cuadrado.
Portada principal a los pies de la iglesia.
La espadaña de dos arcos sobre la puerta de entrada.
La nave central.
Ábside principal.
Ábside del lado del Evangelio.
Ábside del lado de la Epístola.
El transepto.
Sepultura de Íñigo Mendieta en el transepto.
Capiteles con decoración muy simple.
Virgen sedente con el Niño (S.XIII).
Pequeño sagrario (S.XIII).
Capitel de estilo clásico reaprovechado en el altar mayor.
Bóveda del cimborrio con trompas cónicas.
ANNIS MILLENIS CONPLETIS ATQVE DVCENTIS
Curiosa cruz grabada en uno de los muros.
Pila bautismal monolítica.
Cuando terminamos la visita continúa lloviendo así que nos planteamos empezar el viaje de vuelta ¡Ya estamos hartos de tanta lluvia!